En reinserción social

Empresas emplean ex reclusos para darles una segunda oportunidad.

El estigma de haber egresado de algún centro penitenciario es, comúnmente, un factor en contra para conseguir empleo; sin embargo, diversas empresas tienen programas de reinserción social.
 
Ejemplo de ello es Prision Art, marca de cuero pintado a mano, cuyo objetivo principal es ayudar a personas que salen de prisión, comparte en entrevista Jorge Cueto, su fundador.
 
Es un proyecto en el que, a través de tres pasos, buscamos reinsertarlos a la sociedad, dice.
 
El primero es capacitarlos mientras están dentro de la cárcel; el segundo es un programa de apoyo y rehabilitación. Finalmente, cuando tengan la libertad, les damos una oferta laboral para que no vuelvan a reincidir.
 
Esta iniciativa, platica, surgió hace ocho años como resultado de su propia experiencia dentro de un reclusorio.
 
Yo también estuve recluido más de un año, entré al preventivo de Puente Grande, Jalisco; ahí puedes ver cómo la corrupción, violencia y tortura es el ‘pan de cada día’, expresa.
 
Lo peor es que, cuando egresan, salen estigmatizados; nadie quiere trabajar contigo, nadie te quiere dar empleo… es un problema muy grande.